Cómo hacer una redacción: guía paso a paso con ejemplos y plantillas

Cómo hacer una redacción: guía paso a paso con ejemplos y plantillas

TL;DR

  • Una redacción no se evalúa por "lo bien que escribes": se evalúa con una rúbrica que casi siempre mide cinco cosas —contenido, estructura, cohesión, corrección y léxico—. Si sabes dónde están los puntos, dejas de escribir a ciegas.
  • El error número uno no es de estilo: es ponerse a escribir sin esquema. De los 60 minutos de un examen, los primeros 15 no se escriben, se piensan. Y los últimos 10 no se escriben: se revisan.
  • La estructura ganadora es siempre la misma —introducción, desarrollo en párrafos de una idea cada uno, conclusión— y funciona igual en un texto argumentativo, expositivo o en una carta formal. Lo que cambia es el contenido de cada bloque, no el andamiaje.
  • Los conectores son la herramienta más barata para subir nota: cambiar "y luego", "también", "pero" por "asimismo", "en consecuencia", "no obstante" sube la cohesión sin exigirte una sola idea nueva.
  • El léxico se mejora quitando palabras comodín (cosa, tema, hacer, muy, bueno) y sustituyendo repeticiones, no metiendo palabras raras que no dominas.
  • Escribir bien es un procedimiento, no un talento. Con un plan de cuatro semanas de redacciones cortas y corregidas se nota la mejora; lo que no funciona es escribir una redacción al trimestre y esperar el milagro.

Vamos por partes, porque "hacer una redacción" es en realidad seis tareas distintas encadenadas y casi todo el mundo se salta cuatro.

Por qué la mayoría de las redacciones sacan un 5 raspado

Piensa en la última redacción que entregaste. Lo más probable es que el proceso fuera este: leíste el enunciado, pensaste durante treinta segundos, escribiste el primer párrafo que se te ocurrió, seguiste tirando del hilo hasta llenar el folio, contaste las palabras, y entregaste. Sin esquema, sin borrador y sin revisión.

Ese proceso produce siempre el mismo tipo de texto: uno que empieza bien y se desinfla. El primer párrafo suele estar decente porque es el único que has pensado. El segundo repite el primero con otras palabras. El tercero se va por las ramas. Y la conclusión es una frase tipo "en conclusión, es un tema muy importante que deberíamos tener en cuenta", que no concluye nada.

El profesor lee eso y no ve un texto mal escrito. Ve un texto sin plan. Y ahí es donde se pierde la nota: no en las faltas de ortografía —que también—, sino en que el texto no demuestra que hayas pensado antes de escribir.

La buena noticia es que esto se arregla con método, y el método es aprendible en una tarde. La mala es que hay que practicarlo, porque escribir es como analizar oraciones o resolver ecuaciones: se domina repitiendo, no leyendo la teoría. Si vienes de suspender la asignatura entera, te interesa antes leer cómo aprobar Lengua, porque la expresión escrita es solo uno de los cuatro bloques que se evalúan.

Qué evalúa de verdad el profesor cuando corrige una redacción

Esto es lo primero que hay que entender, porque cambia por completo cómo te enfrentas al folio en blanco. Tu profesor no lee tu redacción y decide "esto me gusta, un 7". Tiene una rúbrica, es decir, una tabla con criterios y puntuaciones. Las rúbricas varían entre centros, pero la estructura de fondo se repite en toda España porque procede de los mismos criterios curriculares: adecuación, coherencia, cohesión, corrección y riqueza expresiva.

Esta es la rúbrica típica de una redacción de ESO o Bachillerato:

Criterio Peso habitual Qué mira exactamente
Contenido y adecuación 25-30 % Que respondas a lo que se pide, con ideas propias y desarrolladas, en el registro adecuado
Estructura y coherencia 20-25 % Que haya introducción, desarrollo y conclusión, y que los párrafos tengan orden lógico
Cohesión 15-20 % Conectores, referencias, puntuación que enlaza bien las ideas
Corrección lingüística 20-25 % Ortografía, tildes, concordancias, tiempos verbales, puntuación
Léxico y estilo 10-15 % Vocabulario preciso, variado, sin repeticiones ni comodines

Fíjate en algo importante: el contenido no es ni la mitad de la nota. Puedes tener ideas excelentes y quedarte en un 6 si el texto no está estructurado, no tiene conectores y va lleno de faltas. Y al revés: un texto con ideas normales pero impecable en forma se planta en un notable con facilidad.

1. Contenido y adecuación

"Adecuación" significa que tu texto encaja con lo que se pide: el tema, el destinatario, el registro y la extensión. Si el enunciado dice "escribe una carta al director de un periódico" y tú escribes un texto tuteando y con expresiones coloquiales, has fallado en adecuación aunque las ideas sean buenas.

El fallo más frecuente aquí no es salirse del tema: es quedarse en la superficie. El alumno escribe cuatro ideas genéricas que podría haber escrito cualquiera sin pensar. "Las redes sociales tienen cosas buenas y cosas malas." Eso no es contenido: es un lugar común. El contenido aparece cuando concretas: un dato, un ejemplo real, una consecuencia específica, un caso.

2. Estructura y coherencia

Coherencia es que el texto tenga sentido como conjunto: que no se contradiga, que las ideas vayan en un orden lógico y que cada párrafo aporte algo nuevo. La estructura es la manifestación visible de esa coherencia: introducción, desarrollo, conclusión, con párrafos separados.

Un síntoma inequívoco de mala estructura: un texto de 300 palabras escrito en un solo bloque, sin puntos y aparte. Otro: párrafos que empiezan por "También" tres veces seguidas, señal de que las ideas se han ido añadiendo según se ocurrían y no según un plan.

3. Cohesión

La cohesión es la parte mecánica: los mecanismos concretos que enlazan una frase con la siguiente. Conectores ("sin embargo", "por tanto"), sustituciones (pronombres, sinónimos, hiperónimos), elipsis, puntuación bien usada.

Es el criterio que más fácil se sube y el que menos gente trabaja. Un texto sin conectores suena a lista de frases sueltas; el mismo texto con seis conectores bien puestos suena a alguien que sabe escribir. Y no has cambiado ni una idea.

4. Corrección lingüística

Aquí entran las faltas. La mayoría de los departamentos penalizan entre 0,1 y 0,25 puntos por falta, con un tope que suele estar en 1 o 2 puntos del total, y las tildes cuentan (a veces agrupadas: dos o tres tildes equivalen a una falta). En Bachillerato el criterio se endurece.

Las tildes son el agujero más grande y el más fácil de tapar, porque las reglas caben en una página: si dudas con sólo, éste, aún o los interrogativos, repasa las reglas de acentuación. Y el error estrella de las redacciones españolas sigue siendo confundir porque, por qué, porqué y por que: lo tienes explicado con ejemplos en esta guía.

5. Léxico y estilo

Se valora que uses palabras precisas y variadas. Se penaliza —a veces sin decírtelo, simplemente bajando la nota global— la repetición machacona de la misma palabra, los comodines (cosa, tema, hacer, poner, bueno, muy) y las muletillas de lengua hablada trasladadas al papel ("o sea", "pues", "la verdad es que").

Ojo con el efecto contrario: meter palabras cultas mal usadas resta más de lo que suma. Escribir "dicha problemática ostenta una relevancia sustancial" no es tener buen léxico; es escribir mal con palabras largas.

El proceso en 5 fases (con tiempos para 60 minutos de examen)

Este es el corazón de la guía. Si te llevas una sola cosa, que sea esta: una redacción no se escribe, se construye en cinco fases. Y en un examen de 60 minutos, escribir ocupa la mitad del tiempo, no el noventa por ciento.

Reparto recomendado para 60 minutos:

Fase Tiempo Qué haces
1. Entender el enunciado 5 min Subrayas, delimitas tema, tipo de texto, destinatario y extensión
2. Lluvia de ideas 7 min Anotas todo lo que se te ocurra, sin filtrar
3. Esquema 6 min Seleccionas, ordenas y decides cuántos párrafos y qué va en cada uno
4. Escribir 30 min Redactas de un tirón, sin volver atrás
5. Revisar 12 min Relees tres veces con tres objetivos distintos

Si el examen es de 90 minutos, escala: 7 / 10 / 8 / 45 / 20. Si son 45 minutos, comprime: 4 / 5 / 4 / 22 / 10. Lo que no debe pasar nunca es que las fases 1-3 bajen del 20 % del tiempo o que la 5 desaparezca.

Fase 1. Entender el enunciado (5 minutos)

Parece obvio y es donde se pierden más redacciones enteras. Un enunciado de examen contiene, escondidas, cinco instrucciones. Extráelas todas antes de tocar el bolígrafo.

Enunciado de ejemplo: "Redacta un texto argumentativo de entre 200 y 250 palabras en el que expreses tu opinión sobre la prohibición del móvil en los centros educativos."

  • Tipo de texto: argumentativo. No narrativo, no expositivo neutro. Hay que defender una postura.
  • Tema: la prohibición del móvil en centros educativos. No "los móviles", no "las redes sociales". El tema exacto.
  • Postura: se pide "tu opinión", luego hay que mojarse. Un texto que dice "hay opiniones a favor y en contra" y no elige no cumple el encargo.
  • Extensión: 200-250 palabras. Eso son unos cuatro párrafos. Ni tres ni siete.
  • Registro: examen académico, luego formal, sin tuteo al lector, sin coloquialismos.

Subraya el enunciado literalmente. Marca el verbo principal (redacta, argumenta, describe, narra, explica) porque determina el tipo de texto, y marca los límites numéricos.

Truco de los tres segundos: reescribe el encargo en una sola frase con tus palabras, en el margen. "Tengo que defender con argumentos si el móvil debe prohibirse en clase, en 4 párrafos formales." Si no eres capaz de escribir esa frase, aún no has entendido el enunciado.

Fase 2. Lluvia de ideas (7 minutos)

Ahora sí, coge el borrador y suelta todo sin filtrar. Nada de frases: palabras y sintagmas. Nada de juzgar si la idea es buena. En esta fase la cantidad importa más que la calidad, porque las buenas ideas suelen aparecer en la posición 7 u 8, no en la 1.

Tres técnicas que funcionan en examen:

Las seis preguntas. ¿Qué? ¿Quién? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Cómo? ¿Por qué? Aplicadas al tema, obligan a mirar desde ángulos distintos. Con el móvil en clase: ¿quién se ve afectado? (alumnos, profesores, familias). ¿Dónde? (aula, recreo, pasillos: no es lo mismo). ¿Por qué se propone? (distracción, acoso, uso indebido en exámenes).

Los dos bandos. Aunque vayas a defender una postura, anota tres argumentos del bando contrario. Los necesitarás para la concesión (ese párrafo que reconoce al rival y luego lo rebate), que es lo que distingue un texto argumentativo de nivel de uno de primaria.

Ejemplos concretos. Fuérzate a anotar al menos dos hechos, casos o situaciones específicas. Los ejemplos concretos son lo que separa un 6 de un 8, porque demuestran que el tema lo has pensado y no solo opinado.

Fase 3. Esquema (6 minutos)

Aquí conviertes el caos en un plan. Selecciona de la lluvia de ideas solo lo que vas a usar —tacha el resto sin pena— y colócalo en un esqueleto de párrafos. Un esquema útil cabe en cinco líneas:

TESIS: el móvil debe restringirse en el aula, pero no prohibirse en todo el centro.

P1 (intro): contexto + tesis
P2 (arg 1): distracción → dato: el móvil en la mesa baja el rendimiento aunque no se use
P3 (arg 2): convivencia → ejemplo: grabaciones y acoso en el patio
P4 (concesión + refutación): "es una herramienta útil" → sí, pero con uso guiado y dispositivos del centro
P5 (conclusión): reformulación de la tesis + cierre con propuesta

Con eso ya tienes escrita la redacción. Lo demás es pasarla a limpio en frases completas.

Dos reglas de oro del esquema:

  1. Una idea por párrafo. Si un párrafo tiene dos ideas, son dos párrafos. Si dos párrafos tienen la misma idea, es uno.
  2. El orden importa. Coloca tu argumento más fuerte en el segundo párrafo del desarrollo o al final, nunca en medio. La posición final es la que más se recuerda.

Fase 4. Escribir (30 minutos)

Ahora escribe de un tirón y sin volver atrás. Nada de releer el párrafo anterior antes de escribir el siguiente, nada de tachar y reformular una frase que ya has escrito. Eso es fase 5.

El motivo es práctico: si te paras a pulir mientras escribes, pierdes el hilo del esquema y el texto se rompe. Escribe siguiendo el esquema, párrafo a párrafo, aunque una frase te salga fea. Ya la arreglarás.

Consejos técnicos de esta fase:

  • Frases de longitud media. Entre 15 y 25 palabras. Alterna alguna corta para dar ritmo. Las frases de 60 palabras con cinco subordinadas encadenadas casi siempre acaban mal construidas.
  • Punto y aparte visible. Deja los párrafos claramente separados. Un corrector que ve cinco párrafos ya está predispuesto a encontrar estructura.
  • Empieza cada párrafo con la idea, no con el rodeo. La primera frase del párrafo debe decir de qué va el párrafo. Se llama "oración temática" y es lo que permite leer un texto en diagonal y entenderlo.
  • Cuenta las palabras por bloques. Un párrafo tuyo de escritura normal ronda las 50-60 palabras. Si te piden 250, son cuatro o cinco párrafos. No cuentes palabra a palabra al final: es tiempo perdido.

Fase 5. Revisar (12 minutos)

Revisar no es "leerlo por encima". Es hacer tres pasadas con tres objetivos distintos, porque tu cerebro no puede vigilar contenido, cohesión y ortografía a la vez.

Pasada 1 — Estructura y contenido (4 min). ¿Hay introducción, desarrollo y conclusión? ¿Cada párrafo tiene una sola idea? ¿He respondido a lo que pedía el enunciado? ¿Sobra algún párrafo que no aporta?

Pasada 2 — Cohesión y léxico (4 min). ¿Empiezan los párrafos con conector? ¿Repito alguna palabra tres o más veces? ¿Hay comodines (cosa, tema, hacer, muy)? Aquí se cambian palabras, no ideas.

Pasada 3 — Corrección (4 min). Tildes, concordancias (sujeto-verbo, sustantivo-adjetivo), tiempos verbales coherentes, comas mal puestas, mayúsculas. Lee del final al principio, frase a frase: así no te dejas llevar por el significado y ves los errores de forma.

Trucos de revisión que funcionan:

  • Léelo en voz baja moviendo los labios. Si te falta el aire en una frase, es demasiado larga o le falta puntuación.
  • Busca tus faltas, no las faltas. Cada uno repite las suyas. Si sabes que fallas con haber/a ver, con las tildes en los interrogativos indirectos o con las comas antes de "pero", revisa eso específicamente.
  • No reescribas párrafos enteros en el examen. Tachar medio folio y reescribir se ve, ensucia y cuesta minutos. Solo corrige palabras y frases.

La estructura: introducción, desarrollo y conclusión, con plantillas

Esta es la arquitectura estándar y sirve para casi cualquier encargo. Vamos a ver qué tiene que hacer cada bloque y con qué frases se construye.

La introducción (10-15 % del texto)

Tiene tres funciones, en este orden:

  1. Situar el tema en un contexto general (una o dos frases).
  2. Delimitar de qué vas a hablar exactamente.
  3. Anunciar la tesis o el propósito del texto.

Lo que no debe hacer una introducción: empezar por "En este texto voy a hablar de..." (mata el interés y suena escolar), ni por "Desde el principio de los tiempos, el ser humano..." (el clásico rodeo vacío), ni por una pregunta retórica gratuita.

Plantillas de introducción:

  • "En los últimos años, [tema] se ha convertido en un asunto de debate frecuente en [ámbito]. Sin embargo, conviene distinguir entre [matiz A] y [matiz B]. En mi opinión, [tesis]."
  • "Cada vez que [situación cotidiana concreta], se repite la misma discusión: [pregunta central del tema]. A continuación defenderé que [tesis]."
  • "Según [fuente o dato general], [hecho]. Este dato ilumina un problema más amplio: [tema]. Sostengo que [tesis]."
  • "Conviene aclarar de entrada qué entendemos por [concepto], porque buena parte del desacuerdo procede de esa ambigüedad. Entendido como [definición], [tesis]."

El desarrollo (70-75 % del texto)

Es el cuerpo. Dos, tres o cuatro párrafos, cada uno con una idea, un desarrollo y un apoyo. La estructura interna de un párrafo de desarrollo bien hecho es esta:

  1. Oración temática: enuncia la idea del párrafo.
  2. Explicación: la desarrollas, la matizas, explicas por qué.
  3. Apoyo: un ejemplo, un dato, una comparación, un caso.
  4. Cierre o enlace: una frase que remata la idea o abre la siguiente.

Ese esquema de cuatro movimientos convierte un párrafo de tres líneas sueltas en un párrafo de nota.

Plantillas de párrafo de desarrollo:

  • "En primer lugar, [idea]. Esto se debe a que [explicación]. Un ejemplo claro es [caso concreto], donde [consecuencia observable]."
  • "A esto se suma un factor que suele pasarse por alto: [idea]. Aunque [matiz], lo cierto es que [refuerzo]. Basta pensar en [ejemplo]."
  • "Ahora bien, conviene reconocer que [argumento contrario]. Esta objeción tiene fundamento, pues [concesión sincera]. No obstante, [refutación], ya que [razón]."

La conclusión (10-15 % del texto)

Una conclusión hace tres cosas: recoge lo esencial sin repetirlo literalmente, reafirma la tesis con otras palabras y cierra con algo que dé sensación de final: una propuesta, una consecuencia, una reflexión o una vuelta a la imagen de la introducción.

Lo que arruina una conclusión: introducir un argumento nuevo, resumir mecánicamente ("como he dicho en el primer párrafo... y en el segundo..."), o quedarse en la frase hueca ("en definitiva, es un tema muy importante que debemos reflexionar entre todos").

Plantillas de conclusión:

  • "En definitiva, [reformulación de la tesis]. El debate no está tanto en [falso dilema] como en [reformulación del problema]. Y esa es una decisión que [ámbito] no puede seguir aplazando."
  • "Todo lo anterior apunta en la misma dirección: [tesis reformulada]. Si algo enseña [ejemplo del desarrollo], es que [consecuencia]."
  • "Volviendo a la escena del principio, [imagen inicial], la respuesta parece clara: [tesis]. Queda por decidir [propuesta o pregunta abierta con contenido]."

Tipos de texto y el esqueleto de cada uno

El encargo del examen determina el tipo de texto, y cada tipo tiene su esqueleto propio. Estos son los seis que te van a pedir en la ESO y en Bachillerato.

Texto argumentativo

Es el rey de los exámenes a partir de 3º de la ESO y el que más cae en Bachillerato y en la EBAU. Su objetivo es convencer.

Esqueleto:

  1. Introducción: contexto + delimitación + tesis explícita.
  2. Argumento 1 (el segundo más fuerte) + apoyo.
  3. Argumento 2 + apoyo.
  4. Concesión y refutación: reconoces un argumento contrario y lo rebates.
  5. Conclusión: reformulación de la tesis + cierre con propuesta o consecuencia.

Tipos de argumento que puedes usar (te sirven de "menú" cuando te quedas en blanco): de autoridad (lo dice un experto o una institución), de experiencia personal, de datos y cifras, de ejemplo o caso, de causa-efecto, de analogía o comparación, de utilidad o beneficio, y de refutación de lo absurdo (llevar el argumento contrario al extremo para mostrar su falla).

Errores típicos: no dejar clara la tesis, argumentar con opiniones repetidas en vez de con razones distintas, y olvidar la concesión (el párrafo que más nota da).

Texto expositivo

Su objetivo es informar y explicar, no convencer. Registro objetivo, tercera persona, sin "yo creo".

Esqueleto:

  1. Introducción: presentación del tema y de su relevancia.
  2. Definición o delimitación del concepto.
  3. Desarrollo por bloques: causas, tipos, características, fases o partes.
  4. Ejemplos e ilustraciones.
  5. Conclusión: síntesis de lo explicado (sin valoración personal).

Marcas de estilo: presente de indicativo con valor atemporal, oraciones enunciativas, conectores de orden y de explicación ("es decir", "en concreto", "dicho de otro modo"), ausencia de valoraciones. Si el encargo dice "explica" o "expón", esto es lo que quieren.

Texto narrativo

Su objetivo es contar una historia con hechos ordenados en el tiempo.

Esqueleto:

  1. Planteamiento: quién, dónde, cuándo, situación inicial.
  2. Nudo: el conflicto o el suceso que rompe el equilibrio.
  3. Desenlace: resolución (o final abierto, si lo controlas).

Claves técnicas: decide desde la primera línea el narrador (primera persona protagonista, primera testigo o tercera omnisciente) y no lo cambies. Decide el tiempo verbal base (indefinido + imperfecto es lo estándar en español) y mantenlo. Usa el imperfecto para describir y ambientar, y el indefinido para los hechos que avanzan la acción. Y no cuentes: muestra. En lugar de "estaba muy nervioso", escribe "se le cayeron las llaves dos veces antes de acertar con la cerradura".

Error típico: empezar la historia demasiado atrás ("me levanté, desayuné, cogí el autobús..."). Empieza cerca del conflicto.

Texto descriptivo

Su objetivo es hacer ver. Rara vez cae solo; suele ir dentro de una narración o de un examen de Lengua como ejercicio breve.

Esqueleto:

  1. Visión general o impresión de conjunto.
  2. Recorrido ordenado: de lo general a lo particular, de arriba abajo, de fuera adentro o de lo cercano a lo lejano (elige un orden y respétalo).
  3. Detalle significativo que concentra el carácter de lo descrito.
  4. Cierre con la sensación o valoración global.

Claves: predominio de sustantivos y adjetivos, verbos de estado (ser, estar, haber, parecer), imperfecto si describes en pasado, y recursos como la comparación y la metáfora. Si describes personas, la prosopografía es lo físico, la etopeya lo moral y el retrato ambas. Si quieres identificar bien estos recursos, te ayuda repasar las figuras literarias desde el enfoque del comentario.

Error típico: la lista. "Era alto, moreno, con los ojos verdes, delgado y simpático." Eso no es una descripción, es una ficha. Selecciona tres o cuatro rasgos y desarróllalos.

Carta formal (y carta al director)

Cae mucho porque evalúa adecuación al registro, que es un criterio muy visible.

Esqueleto de carta formal:

  1. Encabezamiento: destinatario y, si procede, lugar y fecha.
  2. Saludo formal: "Estimado señor director:" / "Muy señores míos:" (con dos puntos, no coma, en español).
  3. Párrafo de presentación: quién eres y por qué escribes.
  4. Cuerpo: exposición del asunto y argumentos, uno por párrafo.
  5. Petición o propuesta concreta.
  6. Despedida: "Atentamente," / "Reciba un cordial saludo,".
  7. Firma.

Claves: usted (nunca tú), sin coloquialismos, sin abreviaturas de mensajería, sin emoticonos y sin exclamaciones. La carta al director de un periódico admite algo más de tono personal y suele pedir una postura clara sobre una noticia: es un argumentativo disfrazado de carta.

Texto de opinión (columna o artículo)

Es un argumentativo con libertad estilística: admite primera persona, ironía, preguntas retóricas, anécdota inicial y un cierre con gracia.

Esqueleto:

  1. Arranque con gancho: anécdota, dato llamativo, escena o pregunta.
  2. Conexión de la anécdota con el tema general.
  3. Dos o tres párrafos de opinión razonada, con ejemplos.
  4. Cierre potente: vuelta al arranque, sentencia o giro.

Clave: en el texto de opinión el estilo puntúa. Puedes permitirte una frase corta y contundente para rematar un párrafo. Lo que no puedes permitirte es sustituir argumentos por adjetivos.

Banco de conectores organizados por función

Esta es la sección que conviene fotografiar y llevar encima. Los conectores son la vía más rápida para subir el criterio de cohesión. Regla práctica: usa uno al principio de casi cada párrafo y dos o tres dentro del texto, sin pasarte.

Para empezar y ordenar En primer lugar · Para empezar · De entrada · Ante todo · En segundo lugar · A continuación · Por un lado… por otro lado · Asimismo · Por último · Finalmente · Para terminar

Para añadir información Además · Asimismo · Igualmente · También · Del mismo modo · A esto se suma · A ello hay que añadir · No solo… sino que además · Es más

Para contrastar u oponer Sin embargo · No obstante · Ahora bien · En cambio · Por el contrario · Antes bien · Con todo · A pesar de ello · Aun así · Si bien es cierto que

Para conceder (reconocer al contrario) Es cierto que · Ciertamente · Cabe reconocer que · Nadie discute que · Sin duda… pero · Aunque · Si bien · Admito que · Puede parecer que… sin embargo

Para expresar causa Porque · Ya que · Puesto que · Dado que · Debido a · A causa de · En vista de que · Pues · Por cuanto

Para expresar consecuencia Por tanto · Por consiguiente · En consecuencia · Así pues · De ahí que · De modo que · Por ello · Razón por la cual

Para ejemplificar Por ejemplo · Así · Un caso claro es · Valga como muestra · Concretamente · Pongamos por caso · Sirva de ejemplo

Para explicar o reformular Es decir · O sea (evítalo en registro formal) · Dicho de otro modo · En otras palabras · Esto es · Mejor dicho · Con más precisión

Para comparar Del mismo modo · Igualmente · De forma similar · Así como · Al igual que · En comparación con · Frente a

Para matizar o restringir En cierto modo · Hasta cierto punto · En parte · Salvo que · Excepto en · Al menos · Siempre que

Para concluir y resumir En conclusión · En definitiva · En suma · En resumen · Para concluir · A modo de cierre · Todo lo anterior apunta a que · En última instancia

Para situar en el tiempo Antes · Entonces · Más tarde · Posteriormente · Mientras tanto · Al mismo tiempo · Acto seguido · Con el tiempo · Actualmente · Hoy en día

Dos avisos importantes. Primero: no metas un conector en cada frase. Un texto saturado ("Además… Sin embargo… Por tanto… Asimismo…" cinco veces seguidas) suena a máquina y el corrector lo nota. Segundo: usa los que entiendas. "Antes bien" o "por cuanto" están muy bien, pero si los colocas donde no toca hacen más daño que un "pero".

Cómo mejorar el léxico y evitar repeticiones

El léxico es el criterio donde más se nota si alguien lee o no lee. Pero también es el que más rápido se mejora con dos o tres hábitos concretos.

Elimina las palabras comodín

Son palabras que valen para todo y por eso no significan casi nada. Cámbialas siempre:

En lugar de Escribe
cosa aspecto, factor, elemento, circunstancia, cuestión, detalle
tema asunto, cuestión, problema, materia, ámbito
hacer realizar, elaborar, llevar a cabo, provocar, generar, construir
poner colocar, situar, instalar, establecer, incorporar
tener poseer, presentar, contar con, disponer de, experimentar
decir afirmar, señalar, sostener, indicar, advertir, sugerir
bueno / malo beneficioso, adecuado, acertado / perjudicial, nocivo, contraproducente
muy + adjetivo un adjetivo más fuerte: muy grande → enorme; muy importante → crucial
mucha gente buena parte de la población, numerosos usuarios, gran número de personas
un montón de una cantidad considerable de, numerosos, abundantes

Rompe las repeticiones con cuatro recursos

Cuando una palabra clave se repite tres veces en un párrafo, tienes cuatro salidas:

  1. Sinónimo: móvilteléfono, dispositivo, terminal.
  2. Hiperónimo (palabra más general): móvilaparato, tecnología.
  3. Pronombre o elipsis: "El móvil distrae. Este distrae incluso apagado." O directamente eliminarlo si se entiende.
  4. Perífrasis o descripción: móvilel dispositivo que llevamos siempre encima.

Ejemplo antes/después:

Antes: El móvil es un problema en clase porque el móvil distrae. Además, el móvil se usa para copiar y el móvil genera conflictos.

Después: El móvil es un problema en clase porque distrae. Además, este dispositivo facilita las copias en los exámenes y genera conflictos de convivencia.

Misma idea, cuatro repeticiones eliminadas y un adjetivo más preciso.

Sube un escalón el registro (sin pasarte)

Hay pares de expresiones donde una es de conversación y otra de texto escrito. Aprende cinco por semana y los usarás sin pensar:

  • un montónuna gran cantidad
  • un rolloun inconveniente
  • la gente dicesuele afirmarse
  • está claro queresulta evidente que
  • lo que pasa es queel problema reside en que
  • al finalen última instancia
  • cada vez másde forma creciente
  • va a peorse agrava

El hábito que de verdad cambia el léxico

Leer, pero leyendo con lápiz. Cuando encuentres una palabra o una construcción que te guste, apúntala en una libreta con la frase entera donde aparecía. Al cabo de un mes tendrás cien construcciones tuyas. El léxico no se aprende en listas de sinónimos: se aprende viendo palabras en contexto y copiando el contexto.

Ejemplo completo: una redacción argumentativa comentada

Vamos a hacer el ejercicio entero. Mismo enunciado, dos versiones: la que sale sin método y la que sale con método.

Enunciado: "Redacta un texto argumentativo de entre 220 y 260 palabras en el que expongas tu opinión sobre la prohibición del uso del teléfono móvil en los centros educativos."

Versión floja (la que se escribe sin esquema)

Hoy en día el móvil es un tema muy importante que está en boca de todos y sobre el que hay muchas opiniones. En este texto voy a hablar de si se debe prohibir el móvil en los institutos.

Por un lado, el móvil es malo porque los alumnos se distraen mucho y no atienden en clase. También lo usan para copiar en los exámenes y eso está mal porque no es justo para los demás. Además hay gente que se hace fotos y las sube y eso puede ser malo.

Por otro lado el móvil también tiene cosas buenas porque puedes buscar información y hacer trabajos y también sirve para avisar a tus padres si pasa algo. Yo creo que quitarlo del todo es muy exagerado y que la gente tiene que aprender a usarlo bien.

En conclusión, es un tema muy importante que hay que pensar entre todos y en el que cada uno tiene su opinión, pero yo creo que hay que buscar un equilibrio y usar el móvil de forma responsable.

Son 208 palabras. Se lee. No tiene faltas graves. Y sacaría un 5, con suerte. Vamos a ver exactamente por qué.

Qué falla, párrafo a párrafo

Párrafo 1 (introducción). Empieza con dos fórmulas vacías: "hoy en día" y "es un tema muy importante que está en boca de todos". No dicen nada; podrían encabezar cualquier redacción sobre cualquier cosa. Después anuncia el texto ("en este texto voy a hablar de"), que es el recurso más escolar que existe. Y lo más grave: no hay tesis. El enunciado pedía una opinión y la introducción no la da.

Párrafo 2 (argumentos a favor). Tiene tres ideas amontonadas en un solo párrafo: distracción, copia en exámenes y grabaciones. Deberían ser dos o tres párrafos, o al menos ir jerarquizadas. El léxico es pobrísimo: "es malo" dos veces, "eso está mal", "mucho". Y no hay ni un dato ni un ejemplo concreto: todo son afirmaciones genéricas.

Párrafo 3 (contraargumentos). El "por otro lado" está sin coma y, sobre todo, el párrafo no refuta nada: enumera ventajas y concluye con una opinión suelta. En un argumentativo, los argumentos contrarios se citan para desmontarlos, no para dejarlos ahí. Además aparece "cosas buenas", comodín puro, y "la gente tiene que aprender a usarlo bien", que es una frase hecha sin contenido.

Párrafo 4 (conclusión). No concluye: repite que el tema es importante y llama al "equilibrio" y al "uso responsable", dos expresiones que se usan precisamente cuando no se quiere decir nada concreto. Y sigue sin comprometerse con una postura clara.

Diagnóstico global: contenido superficial, sin ejemplos; estructura de dos bloques sin jerarquía; cohesión pobre (solo "por un lado / por otro lado" y "además"); léxico de conversación; y ausencia total de tesis. Cinco pelado.

Versión mejorada

Cada mes de septiembre se repite la misma escena en cientos de institutos españoles: la dirección anuncia una nueva norma sobre el uso del teléfono móvil y el claustro se divide. La discusión, sin embargo, suele plantearse en términos equivocados, como si solo cupieran la prohibición total o la libertad absoluta. En mi opinión, el móvil debe quedar fuera del aula durante las clases, pero no desterrado del centro.

El primer motivo es de rendimiento. La distracción no empieza cuando el alumno mira la pantalla, sino cuando sabe que puede mirarla: basta con tenerlo encima de la mesa, boca abajo y en silencio, para que una parte de la atención quede reservada a él. Quien haya intentado estudiar con el móvil al lado reconocerá la sensación de estar pendiente de algo que ni siquiera ha sonado.

A ello se suma un problema de convivencia. Las grabaciones no consentidas en pasillos y patios se difunden en minutos y convierten un incidente menor en un episodio de acoso difícil de reparar. Aquí la norma no protege la atención: protege a las personas.

Es cierto que el teléfono puede ser una herramienta de aprendizaje valiosa, y sería absurdo negarlo. No obstante, esa utilidad no exige que cada alumno disponga del suyo permanentemente: los centros que trabajan con dispositivos propios y con actividades guiadas obtienen el mismo beneficio sin ninguno de los inconvenientes.

En definitiva, el debate no está entre prohibir y permitir, sino entre regular con criterio o no regular en absoluto. Un instituto que decide cuándo el móvil suma y cuándo estorba no está limitando a sus alumnos: les está enseñando algo que fuera del aula nadie les enseña.

Son 256 palabras: dentro del rango pedido.

Comentario párrafo a párrafo de la versión mejorada

Párrafo 1 — Introducción con escena, delimitación y tesis. Arranca con una imagen concreta ("cada mes de septiembre... el claustro se divide") en lugar de con "hoy en día". Luego hace algo que sube mucho la nota: desmonta el falso dilema ("como si solo cupieran la prohibición total o la libertad absoluta"), lo que demuestra que has pensado el problema y no solo elegido bando. Y cierra con una tesis matizada y explícita: fuera del aula, no del centro. Esa matización vale más que cualquier adjetivo.

Párrafo 2 — Primer argumento con oración temática y desarrollo. Empieza anunciando la idea ("El primer motivo es de rendimiento"): el corrector sabe en la primera línea de qué va el párrafo. Después explica el mecanismo (la distracción empieza antes de mirar la pantalla), que es un razonamiento propio y no un tópico. Y termina con una apelación a la experiencia compartida, que funciona como apoyo sin necesidad de inventarse un dato. Nunca te inventes cifras ni estudios en un examen: si no lo sabes con certeza, razona con el mecanismo, no con números falsos.

Párrafo 3 — Segundo argumento, más corto y con conector de adición. Empieza con "A ello se suma", que enlaza limpiamente con el párrafo anterior. Es deliberadamente breve: alternar un párrafo largo y uno corto da ritmo. Cierra con una frase de contraste ("Aquí la norma no protege la atención: protege a las personas"), y los dos puntos con valor explicativo dan sensación de dominio de la puntuación.

Párrafo 4 — Concesión y refutación. Este es el párrafo que separa el 7 del 9. Reconoce el argumento contrario de verdad ("sería absurdo negarlo"), no de mentira. Y luego lo desactiva con precisión: no niega la utilidad, niega que esa utilidad exija móviles personales. Fíjate en el conector "No obstante", que marca el giro. Un argumentativo sin concesión parece un panfleto; con concesión, parece un razonamiento.

Párrafo 5 — Conclusión que reformula y cierra. No repite los argumentos: reformula el problema entero en otros términos ("no está entre prohibir y permitir, sino entre regular con criterio o no regular"). Y remata con una idea nueva pero derivada de lo anterior, que es lo único que se permite en una conclusión: la dimensión educativa. La última frase es corta y afirmativa, que es como se cierra bien.

Qué hemos cambiado respecto de la versión floja, en resumen: hemos añadido tesis explícita, hemos separado los argumentos en párrafos con una idea cada uno, hemos incorporado una concesión real, hemos sustituido todos los comodines y hemos escrito una conclusión que aporta. No hemos usado ni una palabra rebuscada.

Si quieres el mismo tratamiento sobre tus propios textos, en Profe 24/7 puedes pegar tu redacción y pedir una corrección con rúbrica: te señala en qué criterio pierdes puntos y te da pistas para reescribir cada párrafo, pero no te escribe la redacción, porque entonces no aprenderías nada y además se nota.

Checklist de revisión de 12 puntos

Aplícala siempre antes de entregar. Doce comprobaciones, unos ocho minutos.

  1. ¿He respondido exactamente a lo que pedía el enunciado? Tipo de texto, tema, postura, extensión.
  2. ¿Hay tesis o propósito claro? Debe poder subrayarse una frase concreta en la introducción.
  3. ¿Se distinguen introducción, desarrollo y conclusión? Con puntos y aparte visibles.
  4. ¿Cada párrafo tiene una sola idea? Si hay dos, sepáralos. Si hay media, fúndelos.
  5. ¿Cada párrafo empieza anunciando su idea? La oración temática debe estar en la primera línea.
  6. ¿Hay conectores enlazando los párrafos? Al menos uno por párrafo, y variados.
  7. ¿Hay al menos un ejemplo, caso o razonamiento concreto? Si todo son generalidades, falta contenido.
  8. ¿Repito alguna palabra tres o más veces? Sustituye por sinónimo, hiperónimo o elipsis.
  9. ¿Quedan comodines? Cosa, tema, hacer, poner, muy, bueno, malo, un montón.
  10. ¿Concuerdan sujetos y verbos, sustantivos y adjetivos? Especial atención a frases largas.
  11. ¿Están bien las tildes? Repasa monosílabos, interrogativos, esdrújulas y porque/por qué.
  12. ¿La conclusión concluye? Si termina en "es un tema importante", reescríbela.

Errores típicos que bajan nota (y cómo evitarlos)

Empezar por "En este texto voy a hablar de...". Es el arranque más pobre posible. Sustitúyelo por una escena, un dato o una delimitación del problema.

No mojarse cuando piden opinión. "Hay opiniones a favor y en contra" no es una tesis: es una descripción del debate. Si el enunciado dice "en tu opinión", tienes que elegir una postura, aunque sea matizada.

Un solo párrafo gigante. Aunque el contenido sea bueno, un bloque de 250 palabras sin puntos y aparte pierde el criterio de estructura entero.

Párrafos de dos líneas encadenados. El extremo contrario. Un párrafo de una frase no desarrolla nada.

Empezar tres párrafos con "También". Señal de que has ido añadiendo ideas sin plan. Usa conectores variados.

Repetir el enunciado como si fuera contenido. Copiar la pregunta y parafrasearla ocupa espacio y no puntúa.

Ideas contradictorias sin darte cuenta. Decir en el segundo párrafo que el móvil no debería estar en el centro y en el cuarto que "hay que usarlo con moderación en clase" rompe la coherencia. Por eso se hace esquema.

Frases interminables. Cuando una frase pasa de tres líneas, casi siempre hay un anacoluto: empieza con una estructura y termina con otra. Corta.

Puntuación de oído. Comas donde respiras en lugar de donde toca. Dos errores muy penalizados: coma entre sujeto y verbo ("Los alumnos que van al instituto, deben...") y coma en lugar de punto uniendo dos oraciones independientes.

Registro coloquial en texto formal. "O sea", "un rollo", "súper", "bro", abreviaturas, exclamaciones múltiples.

Extensión fuera de rango. Escribir 400 palabras cuando piden 250 no demuestra esfuerzo: demuestra que no sabes seleccionar. Y quedarse en 120 penaliza directamente.

No dejar tiempo para revisar. El error más caro de todos, porque anula la posibilidad de arreglar los once anteriores.

Cómo escribir sin que parezca hecho con IA

Los profesores están detectando textos generados automáticamente, y el problema para ti es que un texto humano mal escrito puede parecerlo. Estas son las señales que hacen sospechar, y que conviene evitar aunque hayas escrito tú cada palabra:

Perfección plana. Un texto sin ninguna marca personal, con todas las frases de la misma longitud y todos los párrafos del mismo tamaño exacto, suena artificial. La escritura humana tiene ritmo irregular: párrafos de distinto tamaño, alguna frase corta y contundente.

Vocabulario de folleto. Palabras como "crucial", "fundamental", "en el mundo actual", "es importante destacar", "en resumen, podemos concluir" repetidas en el mismo texto. Ninguna es incorrecta; el problema es la acumulación.

Estructura simétrica sospechosa. Tres párrafos con exactamente tres argumentos, cada uno con exactamente un ejemplo, presentados en el orden "en primer lugar / en segundo lugar / en tercer lugar" sin ninguna variación.

Ausencia total de concreción. Ni un detalle propio, ni una experiencia, ni una referencia a algo real y verificable de tu contexto. Los textos automáticos tienden a lo genérico porque no tienen biografía.

Cero errores y cero personalidad. Suena paradójico, pero un texto de un alumno de 3º de la ESO con puntuación perfecta y léxico de columnista levanta más sospechas que uno bueno con alguna imperfección.

Qué hacer para que tu texto suene tuyo:

  • Mete una observación concreta que solo puedas haber hecho tú: algo que pasa en tu instituto, en tu barrio, en tu equipo.
  • Varía la longitud de las frases a propósito. Después de dos frases largas, una de seis palabras.
  • Usa alguna estructura no simétrica: un párrafo de concesión más largo, un cierre más corto.
  • Evita las muletillas de manual ("es importante destacar que", "en el mundo actual", "cabe mencionar").
  • Si usas una herramienta para revisar, que revise, no que escriba. Un corrector que te señala "este párrafo no tiene ejemplo" te enseña; uno que te entrega el párrafo hecho te deja igual que estabas y con un texto que no es tuyo. En Profe 24/7 el enfoque es el primero: te devuelve el diagnóstico y las pistas, y la reescritura la haces tú.

Y un aviso práctico: si entregas un texto generado y te lo detectan, la sanción académica es mucho más cara que un suspenso en una redacción. No compensa.

Plan de mejora de 4 semanas

Escribir mejor no se consigue leyendo esta guía: se consigue escribiendo con corrección sistemática durante unas semanas. Este plan ocupa entre 40 y 60 minutos, tres días por semana.

Semana 1 — Estructura y esquema

Objetivo: que ningún texto tuyo vuelva a escribirse sin esquema.

  • Día 1: coge tres enunciados de redacción antiguos (de exámenes o del libro) y haz solo el esquema de cada uno: tesis y cuatro o cinco párrafos con una idea por línea. No escribas la redacción. 20 minutos.
  • Día 2: escribe una redacción de 250 palabras a partir de uno de esos esquemas, cronometrada en 30 minutos.
  • Día 3: relee lo que escribiste con la checklist de 12 puntos y reescribe solo la introducción y la conclusión. Son los dos párrafos que más nota mueven.

Semana 2 — Cohesión y párrafo

Objetivo: dominar conectores y oración temática.

  • Día 1: coge una redacción tuya antigua y subraya sus conectores. Si hay menos de cuatro, reescríbela introduciéndolos sin cambiar ninguna idea. Compara las dos versiones.
  • Día 2: escribe cinco párrafos sueltos (no textos enteros) sobre cinco temas distintos, cada uno con los cuatro movimientos: oración temática, explicación, ejemplo y cierre.
  • Día 3: redacción completa de 250 palabras con la norma de que cada párrafo empiece por un conector distinto.

Semana 3 — Léxico y corrección

Objetivo: subir dos criterios de rúbrica a la vez.

  • Día 1: haz tu lista personal de faltas. Coge los tres últimos exámenes corregidos de cualquier asignatura y anota todos los errores que te marcaron. Casi seguro se repiten. Repasa las reglas de acentuación apuntando solo las que fallas.
  • Día 2: coge un texto tuyo y haz una pasada exclusivamente de léxico: sustituye todos los comodines y todas las repeticiones. Cuenta cuántos cambios has hecho.
  • Día 3: redacción de 250 palabras con revisión en tres pasadas cronometradas (4+4+4 minutos).

Semana 4 — Simulacro y tipos de texto

Objetivo: llegar al examen con el proceso automatizado.

  • Día 1: simulacro completo en 60 minutos con los tiempos de la guía (5-7-6-30-12). Enunciado que no hayas visto antes.
  • Día 2: escribe un texto de un tipo distinto al que sueles practicar: si siempre haces argumentativos, haz una carta formal o una descripción.
  • Día 3: segundo simulacro, y compáralo con la redacción del día 2 de la semana 1. La diferencia suele ser evidente.

Si en algún punto te atascas —no sabes si tu esquema es bueno, no ves tus propias faltas, no distingues si un párrafo aporta o repite—, ahí es donde ayuda tener a alguien que corrija. Puedes hacerlo con un profesor de refuerzo, según tu curso: Lengua de 2º de la ESO, Lengua de 4º de la ESO o Lengua de 2º de Bachillerato. Y si estás en el último curso, la expresión escrita es transversal a toda la prueba: te conviene mirar cómo encaja dentro de la preparación de la selectividad.

Redacción y comentario de texto no son lo mismo

Conviene aclararlo porque muchos alumnos los mezclan. En una redacción produces un texto propio a partir de un tema. En un comentario de texto analizas un texto ajeno: resumen, tema, estructura, tipología, rasgos lingüísticos y valoración crítica.

Lo que comparten es la parte final: la valoración crítica de un comentario es, en esencia, un pequeño texto argumentativo. Todo lo de esta guía —tesis, concesión, conectores, conclusión— se aplica ahí igual. Si tu examen incluye comentario, mira el procedimiento completo en cómo hacer un comentario de texto.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas palabras debe tener una redacción?

Las que pida el enunciado, y es un criterio evaluable. Si no lo especifica, los rangos habituales son 150-200 palabras en 1º y 2º de la ESO, 200-300 en 3º y 4º, y 250-400 en Bachillerato. Quedarse muy corto penaliza en contenido; pasarse mucho penaliza en adecuación y suele traer más faltas.

¿Cuántos párrafos tiene que tener?

Entre cuatro y seis en la mayoría de encargos: uno de introducción, dos o tres de desarrollo y uno de conclusión. La regla real no es numérica sino lógica: un párrafo por idea. Si tienes tres ideas, son tres párrafos de desarrollo, ni uno más.

¿Puedo escribir en primera persona?

Depende del tipo de texto. En el argumentativo y en el de opinión, sí, con moderación: "en mi opinión", "sostengo que", mejor que repetir "yo creo" cinco veces. En el expositivo, no: el registro es objetivo y se usa la tercera persona. En una carta formal, sí, pero tratando de usted al destinatario.

¿Cómo empiezo una redacción si me quedo en blanco?

No empieces por la introducción: empieza por el esquema. Escribe primero la tesis en una línea y los argumentos en otras tres. Con eso ya sabes qué anunciar en la introducción, y redactarla se vuelve mecánico. El bloqueo casi siempre es falta de plan, no falta de inspiración.

¿Cuánto bajan las faltas de ortografía la nota?

Lo habitual en los departamentos de Lengua es entre 0,1 y 0,25 puntos por falta, con un tope de 1 o 2 puntos del examen; las tildes suelen contar, a veces agrupadas. El criterio exacto lo fija tu centro y suele estar en la programación de la asignatura: pregúntalo, porque cambia bastante entre ESO y Bachillerato.

¿Hay que hacer borrador siempre?

Borrador completo, no: no da tiempo en un examen. Esquema, siempre. Un esquema de cinco líneas con tesis y párrafos ocupa seis minutos y evita el 80 % de los problemas de estructura. En trabajos de casa, donde sí hay tiempo, el borrador completo más una reescritura sí compensa.

¿Cómo se mejora el vocabulario rápido?

Rápido de verdad, con dos acciones: eliminar los comodines (cosa, tema, hacer, muy, bueno) y sustituir las repeticiones dentro de cada párrafo. Ambas se hacen en la revisión y no exigen aprender nada nuevo. A medio plazo, lo que funciona es apuntar expresiones que leas, con su frase completa, en una libreta.

¿Cómo sé si mi redacción está bien antes de entregarla?

Pásale la checklist de 12 puntos y comprueba lo más objetivo: que haya tesis subrayable, que cada párrafo empiece anunciando su idea, que haya conectores y que la conclusión no sea una frase hueca. Si quieres una segunda opinión, en Profe 24/7 puedes pedir corrección con rúbrica y te señala en qué criterio concreto estás perdiendo puntos.

Para terminar

Hacer una buena redacción no depende de tener facilidad para las letras. Depende de tres decisiones que están al alcance de cualquiera: planificar antes de escribir, escribir con estructura de párrafos y reservar tiempo para revisar. Los alumnos que sacan sobresaliente en expresión escrita no escriben mejor sobre la marcha: escriben con un plan que los demás no hacen.

Empieza por lo más rentable. Esta semana, en la próxima redacción que te manden, dedica seis minutos a un esquema de cinco líneas y diez a revisar en tres pasadas. Solo con eso, sin cambiar ni una idea, la nota sube. Y a partir de ahí, ya es cuestión de repetir.

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