Cómo aprobar Lengua Castellana y Literatura (ESO y Bachillerato)
TL;DR
Para aprobar Lengua hay que entender algo antes de ponerse a estudiar: Lengua no es una asignatura de "empollar" un tema y soltarlo. Son cuatro bloques distintos —gramática y sintaxis, ortografía y expresión, comprensión y comentario de texto, y literatura— y cada uno se estudia de una manera diferente. La sintaxis no se aprende leyendo la teoría: se aprende analizando oraciones, una detrás de otra, corrigiendo. La ortografía no se memoriza: se corrige escribiendo y revisando tus propios errores. La expresión escrita mejora redactando y reescribiendo. Y la literatura sí se estudia, pero no como una lista de nombres: relacionando cada obra con su contexto histórico y con las características del movimiento al que pertenece. Quien suspende Lengua casi siempre está estudiando los cuatro bloques como si fueran el mismo.
Lengua es la asignatura que más gente da por hecha y más gente suspende sin entender por qué. La lógica del alumno suele ser esta: "hablo español desde que nací, esto no hay que estudiarlo". Y es verdad a medias. Hablar español te sirve para entender el enunciado, no para analizar sintácticamente una subordinada sustantiva de complemento directo, ni para saber por qué La Celestina es una obra de transición entre la Edad Media y el Renacimiento, ni para escribir un comentario de texto con estructura. Eso es contenido académico, y el contenido académico se estudia.
El problema añadido es que Lengua suspende de forma silenciosa. No suspendes por un tema que no te sabías: suspendes por acumulación. Medio punto que te quitan por faltas de ortografía. Un punto de sintaxis porque confundiste el complemento directo con el suplemento. Punto y medio del comentario porque no había estructura y escribiste tres párrafos sueltos. Y de repente tienes un 4,3 sin haber "fallado" nada gordo. Es la asignatura donde más puntos se pierden por goteo.
En esta guía vas a ver, bloque por bloque, qué se evalúa realmente en Lengua, cómo se estudia cada parte (que es distinto en cada caso), qué errores concretos restan puntos, cómo preparar el examen, cómo organizar la semana y qué hacer si la llevas suspensa. Con ejemplos reales, no con consejos genéricos.
Por qué se suspende Lengua si "parece fácil"
Entender la causa antes que la solución ahorra muchísimo tiempo. Estas son las cuatro razones que explican la inmensa mayoría de los suspensos en Lengua, y ninguna tiene que ver con "no valer para las letras".
1. Creer que no hay que estudiarla
Es el error número uno, y es un error de cálculo. El alumno que se prepara Biología subrayando, esquematizando y repasando llega a Lengua y no hace nada de eso, porque asume que "ya sabe hablar". Resultado: llega al examen sin haber repasado los tiempos verbales, sin recordar qué es el mester de clerecía y sin haber analizado una sola oración desde la última clase.
La prueba de que Lengua se estudia es sencilla: ponte delante de la frase "A los vecinos les molestó que cerraran el parque" e intenta analizarla. Si dudas de cuál es el sujeto (lo es que cerraran el parque, una subordinada sustantiva de sujeto, no los vecinos), acabas de comprobar que hablar español no es lo mismo que saber Lengua.
2. La sintaxis se estudia como si fuera teoría
Es el fallo técnico más caro. El alumno se lee la teoría de los complementos, se aprende de memoria que "el complemento directo se sustituye por lo, la, los, las", cierra el libro y cree que ya está. Y luego, en el examen, delante de "Se acordó de sus abuelos", escribe "CD" porque no reconoce un suplemento.
La sintaxis es un procedimiento, no un contenido. Se parece más a resolver ecuaciones que a estudiar Historia: se domina haciendo repeticiones. Un alumno que ha analizado cien oraciones aprueba; uno que se ha leído la teoría cinco veces, no.
3. La ortografía resta y nadie la trabaja
En casi todos los departamentos de Lengua de España hay un criterio de penalización por faltas: típicamente entre 0,1 y 0,25 puntos por falta, con un tope que suele estar en 1 o 2 puntos del examen (y en Bachillerato la horquilla se endurece). Las tildes suelen contar como falta, a veces con un factor menor (por ejemplo, dos o tres tildes equivalen a una falta).
Haz el cálculo: si escribes un examen con doce tildes mal y ocho faltas, y tu profesor descuenta 0,25 por falta con tope de 2 puntos, has perdido el tope entero. Has pasado de un 7 a un 5 sin fallar ni un contenido. Y lo peor es que es el punto más fácil de recuperar de toda la asignatura, porque las faltas de un alumno concreto no son infinitas: casi siempre son las mismas quince o veinte, repetidas.
4. Las respuestas están mal redactadas
Este es el fallo invisible. El alumno sabe la respuesta, pero la escribe como una lista de ideas sueltas, sin conectar, sin introducir el tema y sin cerrar. En Lengua, la forma en que respondes es parte de lo que se evalúa: es la asignatura que enseña a expresarse, así que el profesor corrige tu expresión también en las preguntas de literatura.
Una respuesta que empieza con "Pues Bécquer escribe rimas y son románticas y hablan del amor" y una que empieza con "Gustavo Adolfo Bécquer es el máximo representante del Romanticismo tardío o posromanticismo español; sus Rimas, publicadas póstumamente en 1871, giran en torno a tres ejes: la poesía misma, el amor y el desengaño" pueden contener la misma información básica. No sacan la misma nota.
Cómo se evalúa Lengua de verdad
Antes de estudiar, conviene saber dónde están los puntos. La distribución cambia de un centro a otro y de un curso a otro, pero la estructura general se repite. Estos son los instrumentos de evaluación que casi siempre encontrarás.
Exámenes escritos. Suelen ser el 50-70 % de la nota. Un examen típico de Lengua de la ESO mezcla: preguntas de teoría gramatical, análisis morfológico, análisis sintáctico de una o dos oraciones, preguntas de literatura y a veces un texto con preguntas de comprensión.
Comentario de texto. Gana peso a partir de 3º y 4º de la ESO y es central en Bachillerato, porque es el formato de la prueba de acceso a la universidad. Se evalúa con criterios muy concretos: resumen, tema, estructura, tipología textual, análisis lingüístico y valoración crítica.
Expresión escrita. Redacciones, textos argumentativos, exposiciones, cartas al director, textos narrativos. Se evalúa con rúbrica: adecuación, coherencia, cohesión, corrección y riqueza léxica.
Lecturas obligatorias. Normalmente entre dos y cuatro por curso, y suelen valer entre el 10 % y el 20 % de la nota. Se evalúan con examen, trabajo o ambas cosas.
Trabajo diario y actitud. Deberes, cuaderno, exposiciones orales, participación. Suele ser el 10-20 %.
Lo que esto significa para ti
Que la nota de Lengua no sale de un solo sitio. Un alumno puede tener un 6 en los exámenes y suspender la asignatura por no haberse leído los libros y no entregar los trabajos. Y otro puede llevar un 4,5 en exámenes y aprobar holgadamente porque los comentarios, las redacciones y las lecturas le suben.
Primera acción concreta, y es de las que más rentabilidad tienen: pídele a tu profesor los criterios de evaluación y de calificación por escrito (están en la programación del departamento, y en muchos centros los publican en la web). Saber si las faltas descuentan 0,1 o 0,25, y si el tope es de 1 o de 2 puntos, cambia por completo cuánto esfuerzo merece la ortografía.
Los bloques de Lengua y cómo se estudia cada uno
Esta tabla es el resumen de toda la guía. Si te llevas una sola cosa, que sea esta: cada bloque exige un método distinto, y aplicar el método equivocado es la causa principal de estudiar mucho y sacar poco.
| Bloque | Cómo se estudia (método correcto) | Cómo cae en el examen | Error típico |
|---|---|---|---|
| Gramática y sintaxis | Practicando: analizar oraciones, corregir, repetir. Teoría mínima, práctica máxima | Analiza sintácticamente estas dos oraciones; señala la función de los sintagmas subrayados | Leer la teoría de los complementos sin analizar ni una oración |
| Morfología | Fichas de clases de palabras + análisis de palabras sueltas; conjugación verbal repasada en voz alta | Analiza morfológicamente estas palabras; segmenta en lexema y morfemas | Confundir la clase de palabra con la función sintáctica |
| Ortografía y acentuación | Escribiendo: dictados breves, lista personal de errores, revisión sistemática | No cae como pregunta: resta en todo el examen | Creer que se arregla leyendo las reglas |
| Expresión escrita | Redactando y reescribiendo el mismo texto con correcciones | Redacción, texto argumentativo, respuestas de desarrollo | Escribir a chorro sin planificar ni revisar |
| Comprensión y comentario | Comentando textos con guion fijo, siempre el mismo orden | Resumen, tema, estructura, tipo de texto, valoración | Contar el texto en lugar de analizarlo |
| Literatura | Relacionando: línea del tiempo, contexto → características → autores → obras | Explica las características del Barroco; comenta el papel de Lorca en el 27 | Memorizar listas de títulos sin saber a qué movimiento pertenecen |
| Lecturas obligatorias | Leyendo con ficha: personajes, estructura, temas, citas | Preguntas de contenido, trabajo, relación con el movimiento | Leer el resumen de internet la noche antes |
Bloque 1: gramática y sintaxis
Este es el bloque que más suspensos genera y el que más rápido mejora si lo atacas bien. Vamos por partes.
El análisis sintáctico se aprende analizando
Repetimos la idea porque es la clave: la sintaxis es un procedimiento. Igual que no aprendes a resolver ecuaciones leyendo cómo se resuelven, no aprendes sintaxis leyendo qué es un complemento predicativo.
El método fiable siempre sigue el mismo orden, y no debes saltártelo aunque creas que ya ves la respuesta:
- Localiza el verbo. Es el núcleo del predicado y el eje de todo. Ojo con las perífrasis verbales (está estudiando, tiene que salir, va a llover): funcionan como un solo núcleo.
- Busca el sujeto. Concuerda en número y persona con el verbo. La prueba infalible: cambia el verbo de singular a plural y mira qué sintagma cambia con él.
- Todo lo que no es sujeto es predicado.
- Dentro del predicado, identifica los complementos, cada uno con su prueba.
Vamos con un ejemplo completo. Oración: "El jurado concedió el premio a una escritora desconocida en la última edición."
- Verbo: concedió (núcleo del predicado verbal).
- Sujeto: el jurado. Prueba: si pongo concedieron, tengo que decir los jurados. Concuerda.
- El premio → complemento directo. Prueba de sustitución: lo concedió. Prueba de pasiva: el premio fue concedido por el jurado.
- A una escritora desconocida → complemento indirecto. Prueba: le concedió el premio.
- En la última edición → complemento circunstancial de tiempo.
Y ahora una oración que engaña, porque es donde se cae la gente: "Me acordé de tu cumpleaños."
- Verbo: acordé (pronominal: acordarse).
- Sujeto: omitido (yo).
- De tu cumpleaños → suplemento o complemento de régimen, no complemento directo. Prueba: la preposición de la exige el verbo (acordarse de), no se puede suprimir sin que la oración quede coja, y no se sustituye por lo sino por un pronombre tónico con preposición: me acordé de eso.
Ese tipo de trampa —suplementos disfrazados de CD o de circunstancial— es lo que separa un 5 de un 8 en la parte de sintaxis. Y solo se detecta con práctica. Si quieres el procedimiento completo con todos los complementos, sus pruebas y oraciones resueltas paso a paso, tienes la guía de cómo hacer un análisis sintáctico desarrollada entera.
El análisis morfológico: la otra mitad
Muchos alumnos confunden morfología y sintaxis, y eso les cuesta puntos incluso cuando saben la respuesta. La diferencia es sencilla y hay que tenerla clarísima:
- La morfología estudia qué es cada palabra: sustantivo, adjetivo, verbo, determinante, pronombre, adverbio, preposición, conjunción, interjección. Y cómo está formada por dentro (lexema y morfemas).
- La sintaxis estudia qué función cumple un grupo de palabras dentro de la oración: sujeto, complemento directo, atributo, etc.
La palabra agua siempre es un sustantivo (morfología). Pero en "El agua está fría" funciona como sujeto, y en "Bebe agua" funciona como complemento directo (sintaxis). Misma palabra, distinta función.
Un análisis morfológico completo de un verbo tiene esta pinta. Tomemos cantábamos:
- Clase de palabra: verbo.
- Segmentación: cant- (lexema) + -á- (vocal temática, 1ª conjugación) + -ba- (morfema de tiempo, modo y aspecto) + -mos (morfema de número y persona).
- Análisis: 1ª persona del plural del pretérito imperfecto de indicativo del verbo cantar, primera conjugación.
Y el de un sustantivo derivado, panadería:
- Clase: sustantivo común, femenino, singular.
- Formación: pan- (lexema) + -ader- (sufijo derivativo, forma nombres de oficio a partir de panadero) + -ía (sufijo que indica lugar). Es una palabra derivada.
Cómo practicar sintaxis de forma eficiente
La práctica funciona si cumple tres condiciones: frecuencia alta, sesiones cortas y corrección inmediata.
- Tres oraciones al día, cinco días a la semana. Son quince oraciones semanales, sesenta al mes. Con eso, en un trimestre has analizado casi doscientas oraciones. Es infinitamente más eficaz que hacer treinta seguidas el día antes del examen.
- Corrige siempre. Analizar sin corregir es consolidar errores. Si no tienes solucionario, contrasta con un compañero, con el profesor, o pregunta.
- Lleva un cuaderno de errores sintácticos. Cada vez que falles, apunta la oración y por qué fallaste: "confundí CD con suplemento porque no comprobé la sustitución por lo". Al cabo de un mes verás que fallas siempre en las mismas tres cosas.
- Sube la dificultad de forma progresiva. Primero oraciones simples con CD y CC. Luego atributo y predicativo. Luego suplemento y complemento agente. Luego pasivas e impersonales. Y ya en 4º de la ESO y Bachillerato, oración compuesta: coordinadas, subordinadas sustantivas, adjetivas y adverbiales.
En Lengua de 2º de la ESO lo normal es quedarse en la oración simple con los complementos básicos; en Lengua de 3º de la ESO ya entran de lleno el suplemento, el predicativo y las primeras compuestas. Si arrastras lagunas del curso anterior, la compuesta se hace imposible: hay que tapar el agujero antes, no después.
Bloque 2: ortografía y acentuación
Este es el bloque con mejor relación esfuerzo/resultado de toda la asignatura. Con veinte minutos a la semana durante un trimestre, un alumno con muchas faltas puede recuperar uno o dos puntos en cada examen. No hay ningún otro bloque donde el esfuerzo rinda tanto.
Acentuación: las reglas que hay que tener automatizadas
La acentuación es un sistema cerrado, con reglas claras y muy pocas excepciones. No es cuestión de memoria, es cuestión de aplicar tres reglas y saber contar sílabas.
Reglas generales:
- Agudas (última sílaba tónica): llevan tilde si terminan en vocal, -n o -s. Can-ción, ca-fé, com-pás, ja-más. No la llevan: re-loj, pa-red, ca-paz.
- Llanas o graves (penúltima sílaba tónica): llevan tilde si no terminan en vocal, -n ni -s. Ár-bol, lá-piz, cés-ped, azú-car. No la llevan: ca-sa, jo-ven, cri-sis.
- Esdrújulas (antepenúltima) y sobresdrújulas: llevan tilde siempre, sin excepción. Mé-di-co, sá-ba-do, rá-pi-da-men-te, dí-me-lo.
Hiatos. Es la regla que más se falla y la que más tildes te cuesta. Cuando una vocal cerrada tónica (i, u) va junto a una vocal abierta (a, e, o), se rompe el diptongo y la vocal cerrada lleva tilde siempre, sin importar las reglas generales. Por eso: dí-a, ra-íz, ba-úl, Ma-rí-a, o-í-do, pú-a, ha-brí-a-mos.
Tilde diacrítica. Distingue palabras que se escriben igual pero tienen función distinta. Las que caen constantemente: tú (pronombre) / tu (posesivo); él / el; mí / mi; sí / si; sé (verbo saber o ser) / se; dé (verbo dar) / de; té (bebida) / te; más (cantidad) / mas (= pero); qué, quién, cómo, cuándo, dónde, cuánto en interrogativas y exclamativas, directas o indirectas.
Dos avisos importantes de actualización, porque muchos alumnos siguen escribiendo con reglas derogadas: desde la Ortografía de 2010 de la RAE, los demostrativos (este, ese, aquel) no llevan tilde nunca, ni siquiera cuando son pronombres; y el adverbio solo (= solamente) tampoco la lleva de forma obligatoria. Y los monosílabos no se acentúan salvo diacrítica: se escribe fue, fui, vio, dio, ti —nunca fué, nunca tí.
Si necesitas el sistema entero con la separación silábica, los diptongos, los triptongos y todos los casos especiales, está desarrollado en la guía de reglas de acentuación.
Los errores ortográficos que más se repiten
Estos son los que aparecen una y otra vez en los exámenes corregidos. Conviene que los tengas resueltos de una vez:
- haber / a ver: haber es verbo (va a haber problemas); a ver es preposición + verbo ver (a ver qué pasa).
- hay / ahí / ay: hay del verbo haber; ahí es lugar; ay es interjección.
- porque / porqué / por qué / por que: porque introduce causa; el porqué es sustantivo (= la razón); por qué es interrogativo; por que aparece cuando el verbo rige la preposición (se preocupa por que salga bien).
- sino / si no: sino es conjunción adversativa (no fue Ana, sino Luis); si no es condicional negativa (si no vienes, empezamos sin ti).
- echo / hecho: echo del verbo echar (sin h); hecho del verbo hacer o sustantivo.
- haya / halla / aya: haya del verbo haber; halla del verbo hallar; aya es la cuidadora.
- valla / vaya: valla es un cercado; vaya del verbo ir.
- a parte / aparte, sobre todo / sobretodo (sobretodo es una prenda de abrigo, casi nunca es lo que quieres decir).
Y tres errores gramaticales que también penalizan:
- Haber impersonal: se escribe había muchos alumnos, no habían muchos alumnos; hubo problemas, no hubieron problemas. Cuando haber es impersonal, va siempre en singular.
- Dequeísmo: pienso que (no pienso de que), me dijo que (no me dijo de que).
- Queísmo, el error contrario: me acuerdo de que (no me acuerdo que), estoy seguro de que (no estoy seguro que).
Cómo se corrige la ortografía de verdad
Leer la lista de arriba no te va a quitar las faltas. Lo que funciona es esto:
- Haz tu lista personal de errores. Coge tus tres últimos exámenes o redacciones corregidos y anota todas las faltas. Verás algo revelador: no son cincuenta errores distintos, son quince errores repetidos. Esa lista de quince es tu único objetivo.
- Escribe, no leas. La ortografía es memoria motora. Coge tus cinco palabras problemáticas y escríbelas en frases propias, no copiadas. "Ahí no hay nadie, ay qué susto" vale más que leer la regla veinte veces.
- Dictados cortos. Diez líneas, dos veces por semana. Que te las dicte alguien, o usa un audio. Corrige tú mismo con el texto delante y marca en rojo.
- Revisa el examen con un pase específico de ortografía. Los últimos cinco minutos, no releas buscando "si está bien": relee buscando solo tildes. Es un pase distinto y encuentra cosas que el otro no ve.
- Escribe bien también en el móvil. No hace falta ser un purista, pero si tu cerebro pasa cuatro horas al día escribiendo "q", "xq" y sin tildes, no esperes que en el examen le salga solo lo contrario.
Bloque 3: expresión escrita
En Lengua te evalúan cómo escribes en todas las preguntas, no solo en la redacción. Una respuesta de literatura bien construida sube nota respecto a otra con la misma información pero desordenada. Esto no es opinable: está en las rúbricas.
La estructura: párrafos, no bloques
La regla más rentable de todas: una idea, un párrafo. Un texto de cinco líneas seguidas sin puntos y aparte transmite desorden aunque contenga la información correcta.
Para un texto argumentativo (el formato más pedido a partir de 3º de la ESO), la estructura estándar es:
- Introducción (3-5 líneas): presenta el tema y termina con tu tesis, es decir, la postura que vas a defender, formulada de forma clara.
- Desarrollo (2 o 3 párrafos): un argumento por párrafo. Cada párrafo empieza con la idea principal y luego la apoya con un ejemplo, un dato o una razón. Un párrafo del desarrollo que empieza con un ejemplo y llega a la idea al final está mal construido.
- Contraargumento (opcional pero puntúa mucho en Bachillerato): reconoce la postura contraria y refútala. "Es cierto que…, sin embargo…".
- Conclusión (3-4 líneas): recupera la tesis reformulada, sin repetirla literalmente, y cierra. Nunca introduzcas ideas nuevas en la conclusión.
Antes de escribir, dedica tres minutos a un esquema. Cuatro líneas en el borrador con las ideas de cada párrafo. Escribir sin esquema es la causa del texto que empieza bien y se deshace en el tercer párrafo.
Conectores: el andamiaje del texto
Los conectores son lo que convierte una lista de frases en un texto. Ten una batería mínima memorizada y no uses siempre los mismos tres:
- Añadir: además, asimismo, igualmente, por otra parte, a esto se suma.
- Contrastar: sin embargo, no obstante, en cambio, por el contrario, ahora bien.
- Causa: porque, ya que, puesto que, dado que, debido a.
- Consecuencia: por tanto, por consiguiente, de ahí que, así pues, en consecuencia.
- Ejemplificar: por ejemplo, en concreto, así, pongamos por caso.
- Ordenar: en primer lugar, a continuación, por último, finalmente.
- Concluir: en definitiva, en suma, para terminar, en conclusión.
Cuidado con dos vicios: "y" como único conector (delata pobreza de recursos) y abusar de "por lo tanto" hasta ponerlo donde no hay ninguna consecuencia lógica. Un conector mal usado es peor que no ponerlo.
Claridad, repeticiones y léxico
Cuatro reglas que arreglan la mayoría de las redacciones flojas:
Frases cortas. Si una frase te ocupa más de tres líneas, córtala. Las frases largas encadenadas con que… que… que… son donde aparecen los errores de concordancia y la pérdida del hilo.
No repitas palabras. Si escribes "autor" cuatro veces en un párrafo, alterna con el escritor, el poeta, el novelista, este. Y en literatura, mucho cuidado con repetir "obra" y "libro": usa novela, poemario, comedia, tragedia, ensayo, artículo, según corresponda.
Elimina las muletillas de escritura oral. Fuera "pues", "o sea", "la verdad es que", "como que", "un poco". Y fuera las palabras baúl: cosa, tema, hacer, poner. En lugar de "hace una cosa muy importante", escribe "desempeña un papel decisivo".
Precisión antes que floritura. No intentes escribir "bonito" con palabras que no dominas. Una frase clara y correcta puntúa más que una frase rebuscada con un término mal usado. Un profesor de Lengua detecta al instante cuándo un alumno ha metido una palabra que ha visto en un sinónimo y no entiende del todo.
Cómo redactar una respuesta de desarrollo que puntúe
Vale tanto para literatura como para preguntas teóricas. Estructura de tres movimientos:
- Definición o marco (1-2 líneas): sitúa el concepto. "El Modernismo es un movimiento literario de finales del siglo XIX y principios del XX que…".
- Desarrollo con datos concretos (el cuerpo): características, autores, obras, fechas. Concreto vence a genérico siempre. No escribas "usaban muchos recursos": escribe "recurren a la sinestesia, el símbolo y una adjetivación cromática muy marcada".
- Ejemplo y cierre (1-2 líneas): un ejemplo nombrado y una frase de conclusión que enlace con la pregunta.
Y una regla de oro: responde a lo que te preguntan. Si la pregunta dice "explica las diferencias entre culteranismo y conceptismo", no cuentes la biografía de Góngora. Rellenar con lo que sabes en vez de responder lo que se pide es uno de los motivos más frecuentes de nota baja con examen "lleno".
Bloque 4: comprensión lectora y comentario de texto
El comentario de texto es la prueba reina de Lengua a partir de 3º de la ESO y la columna vertebral del examen de acceso a la universidad. Y es también donde más gente improvisa, cuando es justo lo contrario de lo que hay que hacer: el comentario tiene un guion fijo y siempre se sigue en el mismo orden.
El guion que no cambia
- Lectura y comprensión. Dos lecturas mínimo: una general y otra subrayando. Marca las palabras clave y los conectores, que te dan la estructura.
- Resumen. Reformula el contenido con tus palabras, en un solo párrafo, sin opinar, sin copiar frases del texto y sin usar "el autor dice que". Debe poder leerse solo y entenderse.
- Tema. Una sola frase, condensada. Lo habitual es un sintagma nominal: "La crítica a la banalización del ocio en la sociedad actual". El tema no es "el texto habla de muchas cosas".
- Estructura. Divide el texto en partes y justifica dónde empieza y acaba cada una con la línea. Indica si la estructura es analizante (tesis al principio), sintetizante (tesis al final), encuadrada o paralela.
- Tipología textual. Di qué tipo de texto es (argumentativo, expositivo, narrativo, descriptivo, dialogado), a qué ámbito pertenece (periodístico, literario, científico, jurídico) y qué género (columna de opinión, editorial, ensayo…). Y justifícalo con rasgos del texto.
- Análisis lingüístico. Los rasgos que sostienen la intención del autor: modalización (uso de primera persona, adjetivos valorativos, verbos de opinión), campos semánticos, recursos retóricos, tipo de sintaxis, léxico.
- Valoración crítica. Tu opinión argumentada, no un "me ha gustado". Postura clara, dos argumentos propios, referencia a algo del texto y cierre.
El error clásico del apartado 6 es hacer una lista de recursos sin decir para qué sirven. No basta con "hay una metáfora en la línea 7": hay que explicar qué consigue el autor con ella. La guía completa, con ejemplos resueltos de cada apartado, está en cómo hacer un comentario de texto.
Cómo entrenarlo
Un comentario a la semana, siempre con el mismo guion, es suficiente para llegar sobrado a cualquier examen. Coge textos de prensa: columnas de opinión de 30-40 líneas son exactamente el formato que se pide. Cronométrate: si el examen te da 90 minutos, haz alguno en 75 para tener colchón.
Y un consejo que ahorra muchos puntos: el resumen y el tema se escriben al final, aunque vayan primero en la hoja. Cuando ya has analizado la estructura y el lenguaje, entiendes mucho mejor de qué va el texto.
Bloque 5: literatura
Aquí sí hay que memorizar, pero memorizar relacionando, no memorizar listas. El alumno que se aprende "Barroco: Góngora, Quevedo, Lope, Calderón" y nada más, se queda en el 4. El que entiende por qué el Barroco es pesimista y desengañado (crisis del siglo XVII, decadencia del imperio, epidemias, contrarreforma) puede razonar cualquier pregunta aunque se le olvide un título.
La línea del tiempo es la herramienta central
Antes de estudiar ningún autor, dibuja una línea del tiempo en un folio apaisado con los movimientos por siglos. Esta es la secuencia del temario español:
| Periodo | Siglo | Rasgos esenciales | Autores y obras clave |
|---|---|---|---|
| Edad Media | XII-XV | Oralidad, anonimato, didactismo religioso | Cantar de mio Cid; Berceo; Juan Ruiz, Libro de buen amor; Jorge Manrique, Coplas (1476) |
| Prerrenacimiento | Fin del XV | Transición, individualismo naciente | Fernando de Rojas, La Celestina (1499) |
| Renacimiento | XVI | Equilibrio, naturaleza idealizada, influencia italiana | Garcilaso de la Vega; Lazarillo de Tormes (1554); Fray Luis; San Juan de la Cruz |
| Barroco | XVII | Desengaño, contraste, artificio, pesimismo | Cervantes, Quijote (1605/1615); Góngora; Quevedo; Lope; Calderón, La vida es sueño |
| Ilustración | XVIII | Razón, didactismo, utilidad social | Moratín, El sí de las niñas; Cadalso, Cartas marruecas; Jovellanos |
| Romanticismo | 1ª mitad del XIX | Yo, libertad, rebeldía, naturaleza turbulenta | Espronceda; Bécquer, Rimas; Rosalía de Castro; Larra; Zorrilla, Don Juan Tenorio |
| Realismo y Naturalismo | 2ª mitad del XIX | Observación, sociedad, narrador omnisciente | Galdós, Fortunata y Jacinta; Clarín, La Regenta; Pardo Bazán, Los pazos de Ulloa |
| Modernismo y 98 | 1885-1914 | Esteticismo (Modernismo) / preocupación por España (98) | Rubén Darío; Machado, Campos de Castilla; Unamuno, Niebla; Valle-Inclán, Luces de bohemia |
| Vanguardias y 27 | 1920-1936 | Ruptura, imagen, metáfora, tradición + vanguardia | Lorca, Romancero gitano, La casa de Bernarda Alba; Alberti; Cernuda; Salinas |
| Posguerra | 1940-1970 | Existencialismo, realismo social, experimentación | Cela, La familia de Pascual Duarte; Laforet, Nada; Delibes; Buero Vallejo |
| Actual e Hispanoamérica | 1970-hoy | Diversidad de tendencias; boom hispanoamericano | García Márquez, Cien años de soledad; Borges; Cortázar; narrativa española reciente |
Cuelga esa línea del tiempo donde estudies. El objetivo es que, si te dicen "Quevedo", tu cabeza responda automáticamente "siglo XVII, Barroco, conceptismo, pesimismo y desengaño" antes de recordar ningún título.
Fichas de autor: una plantilla, todos iguales
Haz una ficha por autor, siempre con los mismos seis campos. La uniformidad es lo que hace que se memorice bien:
- Nombre y fechas (aproximadas basta: "siglo XVII" vale más que una fecha exacta mal recordada).
- Movimiento al que pertenece.
- Contexto histórico en una frase.
- Rasgos de su estilo: tres, no más.
- Obras principales: dos o tres, con género (novela, poemario, comedia, ensayo).
- Una cita o un verso que recuerdes.
Ejemplo real, ficha de Góngora: Siglo XVII. Barroco, corriente culterana. Contexto: crisis y decadencia del imperio español. Estilo: hipérbaton violento, cultismos latinos, metáforas complejas, referencias mitológicas. Obras: Fábula de Polifemo y Galatea, Soledades, además de romances y letrillas de tono popular. Verso: "Mientras por competir con tu cabello / oro bruñido al sol relumbra en vano".
Con veinte fichas así, tienes el bloque de literatura de un curso entero.
Relacionar contexto y obra: el salto de nota
Las preguntas de literatura mejor puntuadas son las que explican, no las que enumeran. Y explicar significa conectar la historia con el texto. Algunos enlaces que conviene tener claros:
- Barroco pesimista ← el siglo XVII es el de la decadencia española, las derrotas militares, las epidemias y las crisis económicas. Por eso los temas son el desengaño, la fugacidad de la vida y el carpe diem con vuelta amarga.
- Romanticismo rebelde ← revoluciones liberales, choque del individuo contra una sociedad que lo asfixia. De ahí los personajes marginales (el pirata, el mendigo, el reo) y los paisajes nocturnos y tormentosos.
- Realismo observador ← ascenso de la burguesía, ciencia positivista, prensa. De ahí la novela larga con narrador omnisciente que radiografía una ciudad entera.
- Generación del 98 ← el Desastre de 1898 y la pérdida de las últimas colonias. De ahí la obsesión con "el problema de España" y el paisaje castellano como símbolo.
- Generación del 27 ← homenaje a Góngora en 1927, la República, la efervescencia cultural y luego la Guerra Civil, que dispersa al grupo entre el exilio y la muerte.
Cuando en el examen escribas "el pesimismo barroco se explica por la crisis del siglo XVII, que se refleja en el tema del desengaño en Quevedo", estás demostrando comprensión, no memoria. Eso es lo que sube la nota.
Figuras literarias y métrica
Casi todos los exámenes de literatura piden identificar recursos en un poema. Las que debes reconocer sin dudar: metáfora, símil o comparación, personificación, hipérbole, metonimia, sinestesia, antítesis, paradoja, oxímoron, hipérbaton, anáfora, paralelismo, aliteración, epíteto, polisíndeton, asíndeton y encabalgamiento.
Y no basta con nombrarlas: hay que decir qué efecto producen. "Hay un hipérbaton" vale poco; "el hipérbaton altera el orden lógico para imitar la sintaxis latina y dar solemnidad al verso" vale mucho. Tienes todas ellas con ejemplos comentados en la guía de figuras literarias con ejemplos.
De métrica, lo mínimo imprescindible: contar sílabas aplicando la sinalefa (dos vocales entre palabras contiguas se cuentan como una sílaba) y la ley del acento final (si el verso acaba en palabra aguda, se suma una sílaba; si acaba en esdrújula, se resta una). Arte menor hasta ocho sílabas, arte mayor de nueve en adelante. Y tres estrofas que caen siempre: el soneto (catorce versos endecasílabos, dos cuartetos y dos tercetos, rima consonante ABBA ABBA), el romance (serie indefinida de octosílabos con rima asonante en los pares y los impares sueltos) y la lira (cinco versos, 7a 11B 7a 7b 11B).
Las lecturas obligatorias: cómo leerlas y qué apuntar
Las lecturas suelen valer entre el 10 % y el 20 % de la nota y son, junto con la ortografía, la parte más fácil de aprobar y la que más gente suspende por dejadez. Leerse el resumen de internet la noche antes se nota inmediatamente: las preguntas de examen suelen ser de detalle, precisamente para detectar quién no ha leído.
Cómo leerlas sin que se hagan eternas
- Reparte la lectura desde el primer día. Un libro de 250 páginas en tres semanas son 12 páginas al día. Nada. El mismo libro en dos días es un suplicio.
- Lee con lápiz o con post-its. Marca los momentos clave. No subrayes por subrayar: marca cambios de escenario, entrada de personajes nuevos y frases que resuman el conflicto.
- Si el lenguaje es difícil (obras del Siglo de Oro, teatro clásico), busca una edición anotada, de las escolares con notas al pie. No es hacer trampa: es lo que hace cualquier lector adulto con un texto de 1600.
- No dejes de leer si no entiendes una frase. Sigue. El sentido general se recupera; pararse en cada palabra desconocida es la forma más segura de abandonar el libro.
La ficha de lectura: qué apuntar mientras lees
Ten un folio por libro y ve rellenándolo sobre la marcha. Con esto tienes el examen de lectura aprobado sin releer nada:
- Autor, época, movimiento y año de publicación.
- Argumento en cinco líneas, no más.
- Estructura: en cuántas partes se divide y qué pasa en cada una. Si es teatro, actos; si es novela, partes o capítulos clave.
- Personajes: principales y secundarios, con una línea de caracterización y su función en la trama. Marca las relaciones entre ellos.
- Narrador o punto de vista (omnisciente, primera persona, testigo) y tiempo (lineal, saltos, in medias res).
- Temas: el principal y dos secundarios.
- Tres citas breves con el número de página. Meter una cita literal en un examen de lectura demuestra sin discusión que has leído.
- Relación con el movimiento: qué rasgos de la época aparecen en la obra. Esto es lo que convierte un aprobado en un notable.
Cómo preparar el examen de Lengua
Un examen de Lengua no se prepara como uno de Historia, porque la mitad de lo que evalúa es destreza, no contenido. Este es el reparto que funciona en las dos semanas previas.
Dos semanas antes. Reparte por bloques. Literatura: fichas de autor y línea del tiempo, un poco cada día. Sintaxis: tres oraciones diarias con corrección. Ortografía: revisar tu lista personal de errores dos veces por semana.
Una semana antes. Haz un simulacro completo con un examen del curso pasado o con los ejercicios del libro, cronometrado y sin apuntes. Es el diagnóstico más honesto que existe: te dice qué sabes de verdad, no qué crees que sabes.
Tres días antes. Repasa solo lo que fallaste en el simulacro. Vuelve a analizar las oraciones que te salieron mal, esta vez sin ayuda.
El día antes. Repaso activo, no relectura. Tapa la ficha de autor y recita lo que recuerdas. Analiza dos oraciones. Revisa la lista de tildes diacríticas. Y para pronto: llegar cansado a un examen que exige redactar durante una hora es un mal negocio.
Durante el examen, sigue este orden:
- Lee todo el examen antes de escribir (dos minutos). Sabrás cuánto vale cada pregunta y podrás repartir el tiempo.
- Reparte el tiempo según los puntos. Si el comentario vale 4 puntos de 10 y tienes 60 minutos, le corresponden 24. No dediques media hora a una pregunta de 1 punto.
- Empieza por lo que dominas para asegurar puntos y coger ritmo.
- En sintaxis, no vayas rápido. Aplica el procedimiento entero aunque creas que lo ves. Los errores de sintaxis casi siempre vienen de saltarse un paso.
- Guarda cinco minutos finales para dos pases de revisión: uno de contenido y otro solo de ortografía y tildes.
Errores que restan puntos tontos
Esta tabla es una lista de comprobación. Léela antes de cada examen: casi todos estos errores se corrigen con atención, no con estudio.
| Error | Cuánto cuesta | Cómo se evita |
|---|---|---|
| Faltas de ortografía y tildes | Hasta 1-2 puntos del examen | Pase de revisión específico de tildes al final; lista personal de errores |
| Letra ilegible o tachones | Puntos "perdidos" que el corrector no puede dar | Escribir despacio; tachar con una raya, no emborronar |
| No responder a lo que se pregunta | La pregunta entera | Subrayar el verbo del enunciado: explica, compara, analiza, justifica |
| Confundir función sintáctica y clase de palabra | 0,25-0,5 por sintagma | Tener claro: morfología = qué es; sintaxis = qué función cumple |
| Marcar CD donde hay suplemento | 0,25-0,5 | Aplicar siempre la prueba de sustitución por lo/la/los/las |
| Olvidar justificar la estructura del texto con líneas | Medio punto del comentario | Citar siempre "de la línea 1 a la 8" |
| Opinar en el resumen | Medio punto | El resumen es objetivo; la opinión va en la valoración crítica |
| Enumerar recursos sin explicar su efecto | Hasta 1 punto en el comentario | Cada recurso: nombre + ejemplo + para qué sirve |
| Copiar frases literales del texto en el resumen | Medio punto | Reformular siempre con palabras propias |
| Literatura sin fechas ni obras concretas | 0,5-1 punto | Cada afirmación general, un dato: autor, título o siglo |
| Dejar preguntas en blanco | Todo el valor de la pregunta | Escribir siempre algo razonado; una respuesta parcial puntúa, el blanco no |
| Redacción sin párrafos | Puntos de la rúbrica de cohesión | Una idea, un párrafo; punto y aparte visible |
| Repetir la misma palabra cinco veces | Puntos de riqueza léxica | Sinónimos preparados: autor / escritor / poeta / novelista |
| Empezar a escribir sin esquema | Textos que se desmontan a mitad | Tres minutos de esquema antes de redactar |
Plan semanal por bloques
Un plan que funciona reparte poco tiempo entre muchos días, porque en Lengua la práctica distribuida gana siempre a la concentrada. Esta propuesta ocupa unas tres horas y media semanales fuera de clase.
Lunes (30 min). Sintaxis: tres oraciones + corrección. Anota en el cuaderno de errores lo que falles.
Martes (40 min). Literatura: una ficha de autor nueva o el repaso de dos anteriores. Añade el autor a la línea del tiempo.
Miércoles (30 min). Ortografía: dictado de diez líneas + repaso de tu lista personal de errores. Escribe cinco frases con las palabras que fallas.
Jueves (45 min). Expresión escrita: una redacción o un texto argumentativo de 200-250 palabras. Con esquema previo y revisión final.
Viernes (30 min). Sintaxis otra vez: tres oraciones, subiendo un poco la dificultad respecto al lunes.
Fin de semana (45-60 min). Comentario de texto completo con el guion de siete pasos, sobre una columna de prensa. Y lectura obligatoria: las páginas que te tocan según tu reparto.
Ese plan mantiene los cuatro bloques vivos a la vez, que es exactamente lo que Lengua necesita. Si vas justo de tiempo, recorta literatura y expresión antes que sintaxis y ortografía: esos dos son los que se oxidan más rápido si los dejas.
Cómo recuperar Lengua si la llevas suspensa
Recuperar Lengua tiene una ventaja frente a otras asignaturas: como la nota se compone de muchas piezas, hay varias palancas para subir, no solo el examen.
Paso 1: averigua exactamente por qué has suspendido. No es lo mismo suspender por sintaxis que por no haber entregado las redacciones o por no haberte leído los libros. Pide ver los exámenes corregidos y suma los puntos perdidos por apartado. Vas a descubrir dónde está el agujero, y muchas veces no es donde creías.
Paso 2: ataca primero lo barato. Si has perdido dos puntos por ortografía en cada examen, ese es tu primer objetivo, porque es el que menos esfuerzo exige. Si no has entregado trabajos, ponte al día con ellos: son puntos gratis que ya estaban ahí.
Paso 3: tapa la laguna de base. Si en 3º de la ESO no entiendes las subordinadas, casi siempre es porque la oración simple no está sólida. No sirve de nada estudiar lo nuevo encima de un hueco: hay que volver atrás dos pasos, consolidar el CD, el CI, el atributo y el suplemento, y luego avanzar. En Lengua de 4º de la ESO esto es especialmente crítico, porque la oración compuesta ocupa buena parte del curso y no se puede improvisar.
Paso 4: haz exámenes de recuperación antiguos. El formato se repite curso tras curso. Pide a tu profesor un modelo o usa el examen que suspendiste: rehacerlo entero, bien, es el mejor entrenamiento posible.
Paso 5: habla con el profesor. Suena obvio y casi nadie lo hace. Preguntar "¿qué tengo que mejorar concretamente para aprobar?" da información que no está en ningún libro, y además demuestra interés, que en la evaluación continua cuenta.
Si es una asignatura pendiente de un curso anterior, revisa el plan de recuperación de tu centro: suele haber un examen en enero y otro en abril o mayo, y a veces un cuadernillo de actividades que ya vale parte de la nota.
Qué cambia en cada curso
Saber qué te van a exigir evita el desajuste típico de "el año pasado aprobaba y este no".
1º y 2º de la ESO. Base: clases de palabras, oración simple con sujeto y predicado, CD, CI y CC, ortografía y tipos de texto. Literatura como géneros literarios más que como historia. El objetivo aquí es no arrastrar lagunas.
3º de la ESO. Salto real. Entran el suplemento, el predicativo, la pasiva y las primeras oraciones compuestas coordinadas. Y empieza la literatura histórica: Edad Media, Renacimiento y Barroco. Aparece el comentario de texto en versión simplificada. Es el curso donde más gente se descuelga.
4º de la ESO. Oración compuesta completa: coordinadas, subordinadas sustantivas, adjetivas y adverbiales. Literatura de los siglos XIX y XX: Romanticismo, Realismo, Modernismo, 98, 27, posguerra. Los exámenes se parecen ya a los de Bachillerato.
1º de Bachillerato. Sintaxis compleja consolidada, análisis textual con rigor terminológico, y un recorrido por la literatura desde la Edad Media hasta el siglo XIX. Se exige precisión: ya no vale "el texto habla de". En Lengua de 1º de Bachillerato el nivel de exigencia en la expresión escrita sube notablemente respecto a 4º.
2º de Bachillerato. Todo orientado al examen de acceso a la universidad: comentario de texto con estructura fija, pregunta de sintaxis, pregunta de léxico y semántica, y preguntas de literatura del siglo XX centradas en las lecturas obligatorias que fija cada comunidad autónoma.
Cómo ayuda un profesor (y qué puedes hacer solo)
Hay dos cosas en Lengua que son muy difíciles de arreglar estudiando en solitario:
La corrección. Puedes analizar cincuenta oraciones, pero si nadie te dice cuáles están mal, estás consolidando errores. Lo mismo con las redacciones: escribir sin corrección no mejora la expresión. Necesitas alguien que te devuelva el fallo y la razón del fallo.
Detectar el patrón. Un alumno no falla al azar: falla siempre lo mismo. Confunde CD con suplemento, o no distingue subordinada adjetiva de sustantiva, o pone tilde en todas las palabras terminadas en -ía menos donde toca. Ver ese patrón desde dentro es difícil; desde fuera se ve en veinte minutos.
Ahí es donde encaja el apoyo, ya sea de un profesor particular o de una herramienta como Profe 24/7, que está pensada exactamente para este tipo de trabajo: te guía con pistas y preguntas para que llegues tú a la respuesta, nunca te da la solución hecha, porque en sintaxis y en redacción una respuesta regalada no enseña absolutamente nada. Está construida sobre el temario LOMLOE, así que trabaja con la terminología y los contenidos exactos de tu curso, y está disponible 24/7, que en Lengua importa: la duda te asalta el domingo por la tarde, cuando estás analizando la tercera oración y no sabes si eso es un complemento predicativo.
Lo que sí puedes hacer solo, y funciona: la lista personal de errores ortográficos, la línea del tiempo de literatura, las fichas de autor, la ficha de lectura y el hábito de tres oraciones diarias. Eso no necesita a nadie, solo constancia.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo hay que dedicar a Lengua para aprobar?
Entre tres y cuatro horas semanales fuera de clase, repartidas en cinco o seis días, son suficientes para la mayoría de los alumnos de la ESO. Lo determinante no es el total de horas, sino el reparto: media hora diaria de sintaxis rinde mucho más que cuatro horas seguidas el fin de semana, porque la sintaxis y la ortografía son destrezas y las destrezas se consolidan con repetición espaciada. En Bachillerato, y sobre todo en 2º, conviene subir a cinco o seis horas semanales por el peso del comentario de texto y de las lecturas obligatorias.
¿Se puede aprobar Lengua sin saber sintaxis?
Es posible aritméticamente, pero es un plan malo. La sintaxis suele suponer entre el 20 % y el 30 % de la nota de los exámenes, así que renunciar a ella te obliga a rozar el sobresaliente en todo lo demás. Además, es el bloque más recuperable de todos, porque es puro procedimiento: un alumno que analiza tres oraciones diarias durante un mes pasa de no saber empezar a resolver oraciones simples con soltura. Renunciar a la sintaxis es renunciar justo a los puntos más asequibles.
¿Cuántos puntos quitan por faltas de ortografía?
Depende del centro y del curso, pero la horquilla habitual es de 0,1 a 0,25 puntos por falta, con un tope que suele estar entre 1 y 2 puntos del examen. Las tildes suelen contar menos (es frecuente que dos o tres tildes equivalgan a una falta). En Bachillerato la penalización tiende a ser más dura que en la ESO. Consulta la programación del departamento de tu instituto: está publicada y saber el criterio exacto te dice cuánto esfuerzo merece este bloque.
¿Cómo se estudia literatura sin memorizar listas interminables?
Relacionando en lugar de acumular. Primero construye una línea del tiempo con los movimientos por siglos, después asocia cada movimiento a su contexto histórico (por qué el Barroco es pesimista, por qué el 98 se obsesiona con España) y solo entonces cuelga de cada movimiento tres o cuatro autores con dos obras cada uno. Estudiado así, si se te olvida un título puedes razonar la respuesta a partir del contexto; estudiado como lista, si se te olvida el dato no tienes nada. Las fichas de autor con seis campos fijos son la herramienta más eficaz para esto.
¿Qué hago si no entiendo el análisis sintáctico por mucho que lo intento?
Casi siempre el problema no es la oración que tienes delante, sino un paso anterior que quedó flojo. Vuelve al principio: asegúrate de identificar el verbo sin dudar, luego el sujeto con la prueba de concordancia (cambia el verbo de singular a plural y mira qué cambia), y solo después entra en los complementos, uno cada vez y aplicando siempre su prueba. Si estás intentando con subordinadas y no dominas la oración simple, retrocede: no se puede analizar una compuesta sin tener automatizado el CD, el CI, el atributo y el suplemento.
¿Merece la pena leerse las lecturas obligatorias enteras?
Sí, y por dos razones prácticas. La primera es que las preguntas de examen suelen ser de detalle (qué personaje dice qué, en qué momento ocurre algo, cómo termina un capítulo concreto) precisamente para distinguir a quien ha leído de quien ha visto un resumen. La segunda es que las lecturas suelen valer entre el 10 % y el 20 % de la nota, así que es un bloque que se aprueba solo con dedicarle tiempo, sin necesidad de entender nada complicado. Repartir 250 páginas en tres semanas son 12 páginas al día.
¿Cómo mejoro mi expresión escrita si escribo mal?
Escribiendo y reescribiendo con corrección delante. El proceso que funciona: escribe un texto de 200 palabras, que alguien te lo corrija o revísalo tú con una lista de comprobación (¿hay párrafos?, ¿hay conectores variados?, ¿repito palabras?, ¿hay frases de más de tres líneas?), y después reescribe el mismo texto aplicando las correcciones. Reescribir es donde está el aprendizaje real; escribir textos nuevos sin corregir los anteriores no mejora nada. Un texto semanal reescrito vale más que cinco textos a la semana sin revisar.
¿Qué diferencia hay entre el análisis morfológico y el sintáctico?
El análisis morfológico estudia las palabras una a una y responde a "¿qué clase de palabra es?": sustantivo, adjetivo, verbo, determinante, adverbio, etc., con sus accidentes gramaticales (género, número, tiempo, persona). El análisis sintáctico estudia los grupos de palabras y responde a "¿qué función cumple dentro de esta oración?": sujeto, complemento directo, atributo, complemento circunstancial. La misma palabra tiene siempre la misma clase pero puede cambiar de función: agua es siempre sustantivo, pero es sujeto en "El agua está fría" y complemento directo en "Bebe agua".
¿Cómo se hace un buen resumen en el comentario de texto?
Reformulando el contenido con tus propias palabras en un solo párrafo, sin opinar, sin copiar frases literales del texto y sin fórmulas como "el autor dice que" o "en este texto se habla de". El resumen debe ser autónomo: alguien que no haya leído el texto original tiene que entenderlo al leer tu resumen. La extensión orientativa es de un tercio o un cuarto del original. Un truco útil: escríbelo al final, cuando ya has analizado la estructura, porque entonces tienes mucho más clara la jerarquía de las ideas.
¿Se puede recuperar Lengua en un mes?
Si la llevas suspensa por goteo (faltas de ortografía, redacciones flojas, trabajos sin entregar), sí, y con margen. Un mes basta para reducir mucho las faltas con la lista personal de errores, para entregar lo pendiente y para consolidar la sintaxis con práctica diaria. Si el problema es una laguna estructural profunda —no entender la oración simple estando en 4º de la ESO— un mes puede ser justo, pero sigue siendo suficiente para aprobar si trabajas todos los días y empiezas por la base, no por el temario del examen.
Conclusión
Aprobar Lengua no es cuestión de "tener facilidad para las letras". Es cuestión de entender que estás ante cuatro asignaturas dentro de una, y de tratar cada una con el método que le corresponde. La sintaxis se practica analizando, no leyendo. La ortografía se corrige escribiendo y revisando tus errores concretos, no repasando reglas generales. La expresión escrita mejora reescribiendo con corrección delante. Y la literatura se aprende relacionando obras con su contexto, no memorizando listas de títulos.
Si tuvieras que empezar hoy por una sola cosa, empieza por dos: tres oraciones de sintaxis al día y tu lista personal de faltas de ortografía. Son los dos bloques con mejor relación entre esfuerzo y puntos recuperados de toda la asignatura, y los dos se notan en el primer examen.
Y si te atascas —que en sintaxis pasa, y en el comentario también—, lo importante es no quedarte con la duda hasta la clase siguiente. Puedes probar Profe 24/7 gratis: te acompaña con pistas para que resuelvas tú la oración o el comentario, en lugar de darte la respuesta hecha, que es exactamente lo que no sirve para aprender Lengua.
